Ya había amenazado Rudiger con convertir el partidazo en un manicomio cuando se ganó una amarilla en la segunda parte, con Militao ya amonestado, por protestar. Por protestar, que se dice pronto. Tienes a Olise, Kane, Díaz o Musiala enfrente, y te vas corriendo al centro del campo a decirle cuatro tonterías al árbitro.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *