El Aston Villa, que este domingo reanuda la Premier en el estadio del Nottingham Forest, aprovechó el parón para buscar unos días de sol y sosiego en un resort de Murcia. El equipo llega al campo de entrenamiento y todo el mundo saluda a Damià Vidagany (Llíria, Valencia; 51 años), vestido con la ropa del club y unas zapatillas, las Adidas Samba que calza medio planeta, con los colores corporativos: el granate y el azul celeste. El ejecutivo, uno de los numerosos españoles que hay en Villa Park desde que llegó Unai Emery al banquillo, es el CEO de fútbol del club de Birmingham. Damià responde a los saludos con bromas improvisadas mientras se protege de la luz con unas gafas de sol de Dolce & Gabbana. Aquel joven que estudió Periodismo en Valencia y que entró en la profesión haciendo las crónicas del equipo de baloncesto de su pueblo, Llíria, jamás imaginó que acabaría siendo el cerebro de uno de los mejores clubes del mundo.

