Había mucha preocupación, como tantas otras veces desde fuera del Atlético, sobre la actitud con la que los de Simeone iba a salir a competir. Que si las rotaciones para pelear por la Champions iban a dejar en bandeja la Liga al Barcelona, que si iba a entregar los puntos y consecuentemente iba a adulterar la pelea por el título… Pero la única realidad, por más que acabara derrotado (con un gol de rebote en el 87′ y tras toda una segunda parte con un hombre menos), es que la cara B e incluso C de los rojiblancos plantó cara a todos los titularísimos de Flick hasta rozar la hazaña. El gen que ha inoculado El Cholo a este equipo le hace pelear cada duelo y honrar el escudo sin importar el rival, la competición ni los que se pongan la camiseta.

