Vedat Muriqi rompió a llorar nada más firmar el 2-1 que hizo saltar LaLiga por los aires tanto por arriba como por abajo. Sorprendía la celebración ante el Real Madrid del delantero bermellón, que hacía su gol número 19 en la presente campaña, pero explicaba tras el encuentro el cóctel de emociones que tenía tras unas semanas complicadas. Muriqi venía de fallar un penalti ante el Elche y de quedarse fuera del Mundial tras perder la final ante Turquía.

