La indignación en Irán por el asesinato de Mahsa Amini, una mujer de 22 años que estaba detenida por la llamada policía de la moral por infringir el código de vestimenta islámico, ha llegado también al mundo del fútbol. El pasado martes, durante el partido amistoso entre Austria e Irán (1-1) los jugadores del país islámico permanecieron cubiertos con una chaqueta negra mientras se interpretaban los himnos. Lo hicieron para tapar los símbolos de su país, a modo de protesta contra la represión que sufren las mujeres.

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