Lo que debía ser una noche de fútbol y ambiente familiar en Cornellà acabó convertido en una experiencia amarga para muchos aficionados. El empate entre España y Egipto quedó en un segundo plano tras los cánticos ofensivos, insultos y momentos de tensión vividos en la grada del RCDE Stadium. Entre los asistentes estaba Alejandro, un seguidor que acudía por primera vez a ver a la selección en directo y que salió del estadio con una profunda decepción.

