En marzo de 2024, el Real Madrid llamó al Levante con una oferta oficial por Carlos Espí (2005) para reforzar el Castilla: “No la aceptamos”, recuerda Felipe Miñambres, entonces director deportivo granota, “porque veíamos que tenía un potencial enorme”. El club azulgrana se había protegido previamente con una mejora de contrato después de que el delantero juvenil -que ya jugaba en el filial y había debutado en Segunda- hubiera marcado 30 goles en 50 partidos.

