Las gradas del RCDE Stadium inundaron de color y ánimo la previa del partido de España ante Egipto. Sin embargo, pasados diez minutos de la primera parte, parte de la grada entonó un vergonzoso cántico al que se fue uniendo cada vez más gente en el que se podía entender perfectamente: «Musulmán el que no bote es». Desgraciadamente este cántico se volvió a repetir minutos después. Además de ese lamentable cántico, parte del público también se acordó de Vinicius entonando «Vinicius, balón de playa». 

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