Los historiadores han acreditado ya la presencia de gladiadoras en el Coliseo. No era lo más habitual, pero sí formaron parte del espectáculo en la arena romana. También se había deslizado la participación de cazadoras o venatrix que peleaban contra bestias, pero las únicas fuentes que se habían descubierto y analizado en profundidad eran documentos escritos. Hasta ahora. Un estudio de Alfonso Mañas, de la Universidad de California en Berkeley, ha confirmado esta posibilidad gracias a un mosaico del siglo III encontrado en la localidad francesa de Reims en el año 1860.

