Kimi Antonelli es el piloto de moda en la F1. Tras la victoria en China, la primera de su vida y la segunda más joven de la historia, las lágrimas vertidas por el niño le han trasformado en hombre y en un contendiente feroz para su compañero, que nunca ha estado cerca de poder abordar el mejor tiempo en la qualy de Japón. La pole ha sido para el bisoño italiano, sin posibles excusas para George Russell, como hace dos semanas. Hay Mundial dentro de Mercedes, que ya es algo nuevo a lo que todo el mundo pensaba. 

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