Cristian Toro sigue dando pasos dentro de la política. El campeón olímpico, que sabe bien lo que es convivir con el dolor, el frío y el agotamiento extremo, reivindica todo lo que hay detrás de esos “32 segundos” que el gran público ve en una final: los inviernos duros en Galicia, la niebla de la ría de Viveiro, las manos agrietadas y el esfuerzo cuando el cuerpo pide parar. “Nunca lo hice solo por una medalla”, resume como declaración de principios en el vídeo que le anuncia como nuevo Portavoz de Deporte de Vox.

