El P2 de Cancún ya es historia como uno de los torneos más accidentados y surrealistas de la era Premier Padel. Una semana de supervivencia, cambios climatológicos extremos y sorpresas constantes que ha dejado el ranking tiritando. Pero el pádel no espera: sin tiempo para el descanso, la caravana del 20×10 ya ha desembarcado en Miami para una cita que propone un reto táctico diametralmente opuesto.

