<strong>Álvaro Morata</strong> se pasó todo el partido de La Romareda en el banquillo. <strong>Luis Enrique</strong> optó por guardárselo para Portugal y no recurrió al delantero del Atlético de Madrid ni siquiera en un intento desesperado de empatar. Más allá de la derrota, siempre complicada de digerir, el seleccionador tuvo en cuenta que al ganar con claridad <strong><a href=»https://www.marca.com/futbol/nations-league/2022/09/24/632f797b46163f8abd8b4588.html»>Portugal</a></strong> en <strong>Praga</strong> empatar o perder era lo mismo de cara a la visita a Braga. Desde el principio, en la selección se ha tenido claro que a tierras lusas habría que ir a ganar aunque se hubiera dado el caso de que el empate valiera. Esa bala se ha perdido y España está obligada a vencer para volver a estar en la Final Four.

