Dos días sin salida. El Teide, cubierto de nieve, cerró todas las vías y dejó a Remco Evenepoel aislado en plena concentración en altura. La borrasca ‘Therese’ cambió el escenario: cumbres blancas, carreteras inutilizables y un entorno que pasó de lugar de entrenamiento a problema logístico.

