Desde el 29 de mayo, en Mugello, <strong>Marc Márquez</strong> no había dado más de 7 vueltas seguidas con una moto. Pasó la cuarta operación, los ensayos con la CBR600, los dos días de test en Misano -con 100 giros-, el GP de Aragón, en cuya carrera no duró ni una vuelta y llegó el de Japón, acortado en sus libres, con lluvia… hasta la carrera. «Igual me tengo que parar y no la acabó», había dicho en Alcañiz, pero resistió y de qué manera los 24 pasos por meta.

