La borrasca Therese ya ha llegado a España y sus efectos han comenzado a notarse en las islas Canarias, donde la nubosidad ha ido en aumento en las últimas horas, así como algunas lluvias y rachas de viento muy fuertes. Su evolución marca una recta final de marzo marcada por una tendencia complicada, con un descenso térmico notable en gran parte del país.

