Cuenta Guillem Balagué, quizás el periodista español más conocido en Inglaterra e íntimo de Guardiola, que Pep le confesó un día que era imposible analizar al Madrid de Ancelotti, preparar a conciencia sus partidos, porque era imposible de prever, a veces es pura inspiración, improvisación sobre la marcha. No podía explicar lo inexplicable, que la arena se cuela entre los dedos por más que cierres el puño.

