En un GP de Japón con giros de guion constantes, ni Marc Márquez ni ninguno de los favoritos al título lograron la victoria en una carrera bajo un sol de justicia. Rápido como el paso de los dos tifones por Motegi esta semana, el australiano Jack Miller se escapó en solitario desde las primeras vueltas y logró su primera victoria en más de un año. Aunque ganó la Ducati de fábrica, el dominio de la marca italiana no fue avasallador como en las últimas pruebas, y las decisiones de sus pilotos hicieron sufrir de lo lindo a sus máximos responsables.

