El Real Madrid está con la flecha para arriba. El equipo blanco batió con claridad al Elche y trasladó la presión al Barça al colocarse a un punto. Lo hizo enganchado al liderazgo de Valverde, el futbolista capaz de iniciar un gol desde su campo y acabarlo por la escuadra; al empuje de Thiago para abrir la puerta por donde entra la cantera en tropel ayudados por Arbeloa; a la genialidad de Arda Güler, capaz de hacer un gol monumental desde 60 metros; y a la inevitable mano de Courtois, que regala un milagro por partido. Al Madrid le sale todo, al revés de un Elche que se bloqueó en diciembre y cae sin remedio hacia el descenso. La fragilidad del equipo de Sarabia es más que preocupante.

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