En el Francia-Inglaterra que ha cerrado el VI Naciones 2026 ha habido errores, ha habido imperfecciones y ha habido malas decisiones. Pero lo que se va a recordar de este partido es que ha acabado siendo uno de los mejores de la historia del torneo y eso es decir mucho, no solo en el rugby sino todo el contexto de la historia del deporte. El nivel de intensidad, de competitividad, las alternativas y los toques de genialidad han prevalecido en mucho sobre los errores -difícil entender que Inglaterra no congelara el oval con 45-46 a falta de tres minutos y diera opción a Francia a recuperar y al tiro final-. Y el triunfo de Francia por un increíble 48-46 gracias a un tiro a palos de Ramos con el reloj a cero no solo le da el segundo título consecutivo a los de Fabien Galthie sino que permite a una Francia ayer de color celeste (¿de verdad era necesario?) figurar como ganador en un partido de leyenda.

