Los años pasan y las jugadas insólitas en el mundo del fútbol se van superando año tras año. La última en cuestión se ha visto en Etiopía cuando un portero realizó una jugada cuanto menos surrealista ya que salió a recoger un balón muerto dentro del área haciendo una voltereta en el aire propinando una patada brutal en el pecho del contrario cuando caía al suelo. La jugada deja a todos con la boca abierta por la absurdez del movimiento y porque nunca se había visto algo igual. Para darle más valor a la historia, el penalti fue fallado ya que el lanzador lo lanzó fuera.

