Podía ocurrir y está sucediendo. La guerra va camino ya de las dos semanas y esto repercute irrefutablemente en la economía. Es lo que está sucediendo ya. Todo ha empezado por la inflación en el barril del petróleo y sus continuas fluctuaciones que dan paso a uno de los momentos de mayor inestabilidad mundial y la energía, por consiguiente, también se ha contagiado. Eso traerá un efecto cadena en otros materiales, alimentación… Pero el barril del petróleo ya le pica a Trump.

