El Celta se sostuvo esta noche en Balaídos ante el Olympique de Lyon pese a estar diezmado desde el minuto 55 por la expulsión de Borja Iglesias, que vio la segunda amarilla por una acción imprudente en la que golpeó en la cara a Mata. El equipo de Claudio Giráldez, que entonces ganaba al líder de la primera fase de la Europa League gracias a un gol de Javi Rueda, resistió hasta que Endrick, el delantero cedido por el Real Madrid, empató a un instante del final en una acción en la que Radu erró en el despeje. El empate en la ida de los octavos dejó la eliminatoria abierta para que se decida la semana que viene en la ciudad francesa.

