El estilo y la exigente selección de jugadores que se adaptan a él se ha convertido en el colchón sobre el que Luis Enrique sortea los contratiempos, ya sean lesiones o internacionales que no juegan en sus equipos. En estas dos últimas pruebas antes del Mundial de Qatar, la delantera ejemplifica como ninguna otra línea la fe del seleccionador en su idea de juego y en los futbolistas que deben interpretarla. “La selección tiene su estilo más allá de que juegue uno u otro. Esto es un deporte de equipo y así lo tenemos asimilado. No cambiamos nuestra forma de atacar en función de los jugadores. Atacamos y defendemos siempre igual”, advertía este viernes el preparador gijonés cuando fue inquirido por la necesidad de tener que reconstruir la delantera.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *