Los nuevos coches de la Fórmula 1 han cambiado con el paso de las temporadas. Lo que hace años era algo impensable, hoy ya es una realidad. Los famosos motores V10, tan característicos por su potencia, su sonido y su rugido y que tantas alegrías nos dejó, eran capaces de tirar con todo y superar las 19.000 revoluciones por minuto llegando a generar más de 850 caballos sin perder potencia.

