<strong>Que el Real Madrid alcanzase este parón liguero como líder era algo que cabía espera</strong>r cuando arrancó LaLiga el 13 de agosto. <strong>Que lo hiciese sin ceder un solo punto transcurridas seis jornadas ya se antojaba más complicado</strong>, sobre todo con un derbi de por medio. O que firmara un pleno si contamos la Supercopa y la Champions: nueve de nueve. <strong>Si además nos hubiesen dicho que lo lograría sin poder contar con Benzema casi en la mitad de los partidos por una lesión</strong> y con el segundo gran soporte del equipo, Courtois, atravesando un irregular arranque <strong>nos habría costado creerlo</strong>. <strong>Y si encima de todo lo anterior nos hubieran asegurado que los blancos iban a ofrecer mejores sensaciones como equipo que la pasada temporada ya no habríamos dudado de que trataban de tomarnos el pelo</strong>. El campeón de Europa, sin su gran estrella, jugando más y mejor. Sí, definitivamente suena a broma.

