El Real Madrid entró en un túnel a principios de año del que no consigue salir. Algo más de dos meses en los que no ha parado de coleccionar disgustos. Los golpes han llegado uno tras otro y poco a poco han ido mermando a un equipo al límite de la quiebra deportiva. La grave lesión de Rodrygo ha sido el último varapalo para un conjunto blanco que se presenta en Vigo castigado por las bajas (nueve en total, entre lesionados y sancionados) y por una crisis de resultados que lo tiene al borde del abismo. Con este panorama desolador, el Madrid juega este viernes ante el Celta una ‘final’ por la Liga, para cinco días después jugar otra por la Champions. Lo hará ‘molido a golpes’, tras los numerosos contratiempos acumulados desde principios de año que han puesto al equipo en jaque. Un calvario de 67 días que tiene al Madrid al borde del colapso.

