La <strong>selección española</strong> había quedado huérfana con la ausencia de la mayoría de los estandartes de su edad de oro. <strong>Sergio Rodríguez, Felipe Reyes, Calderón, Navarro, Ricky Rubio y Llull </strong>(estos dos por lesión), <strong>Pau y Marc Gasol</strong> dejaron un vacío imposible de llenar, pero antes de lo que nadie se imaginaba (ni siquiera ellos mismos) la emergente nueva generación del baloncesto español ha endulzado esa «travesía del desierto» que diría <strong>Scariolo</strong>, conquistando de forma sorprendente y a lo grande el Eurobasket.

