Rolando Uríos quería pasar inadvertido, pero ha sido imposible. “Me han llamado de todos los lados, hasta de Argentina”, comenta sorprendido el hispanocubano con voz pausada, caribeña. Pero cómo iba a pasar inadvertido que el considerado por muchos como el mejor pivote ofensivo de la historia del balonmano regrese a las pistas con 51 años, 13 después de que sus rodillas machacadas lo retiraran.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *