Lo primero, la familia: “Sí, mis padres estarán contentos, es un orgullo, estamos muy contentos de poder estar juntos y de poder dar noches como éstas a la afición”. Lo decía Iñaki Williams al terminar el partido contra el Rayo Vallecano, que ha dejado al Athletic en zona Champions antes del parón de selecciones. Marcó un gol después de un partido vibrante, y de una de sus carreras que levantan a la grada; después, su hermano Nicholas, hizo el tercero de su equipo, también por velocidad, con un gran control y una espléndida definición.

