El Real Madrid sacó adelante un compromiso complicado, como exige la Champions. Pese al resultado de la ida, el Benfica sacó su orgullo en un gran escenario para igualar la eliminatoria y estar en la pelea hasta el tramo final,. Hasta que Vinicius Junior, abroncado por la afición del Glorioso por el incidente de la ida, selló el pasaporte a octavos con un gol de crack mundial. Recibió, condujo y resolvió con eficacia, acallando a la bulliciosa hinchada encarnada y poniendo en pie al Bernabéu. Seis goles en cinco partidos, su mejor racha como madridista. Vinicius está de vuelta.

