El mundo de la televisión y las redes sociales quedó consternado con la muerte de Jordan James Parke, la estrella británica conocida como el “Ken Kardashian” por su obsesión con parecerse a la influencer Kim Kardashian. Parke, que participó en el programa estadounidense ‘Botched’, se había gastado cerca de 130.000 libras (unos 150.000 euros) en cirugías estéticas para transformar su rostro, labio a labio, hasta convertirse en un icono mediático y en un fenómeno viral en redes sociales bajo el apodo de ‘Lip King’.

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