<strong>Fede Valverde es un tipo increíble. Sería magnífico que el público lo pudiera conocer en persona</strong>. Es sencillo, humilde, no ‘se cree Gardel’ y tiene una cabeza privilegiada para asumir la presión. No se enfada -nunca le habrán visto un mal gesto-; no se altera -jamás protesta-; juega y disfruta del fútbol. Y el resto, lo ven ustedes cada día en la cancha.

