Un zambombazo de liberación frente al Barcelona para redondear el 4-0 en la ida de las semifinales de Copa y un penalti sin que le temblara el pulso contra el Brujas en sus dos últimas titularidades dan fe de que los once partidos sin ver puerta y los 64 días entre medias de angustiosa espera de Julián Alvarez para volver a celebrar un gol ya son historia. Aún con todo, por si aún quedara algún resquicio de duda sobre el regreso a su normalidad, la Araña afronta hoy el reto de recuperar su rutina también en LaLiga y acabar de enterrar todos los fantasmas.

