El final de la pretemporada de Aston Martin está siendo radicalmente opuesto a lo que fue el inicio. En Barcelona, aquella Mamba Negra de Newey revolucionó al personal con un diseño innovador. Pero Bahréin le ha enviado a la lona. Con pocas vueltas, poca velocidad y el palo de los problemas que dejaron tirado a Fernando Alonso en su último día previo a Australia. Allí se abrió otro capítulo, que pasa de los problemas del momento… a un reto para el futuro.

