Evidentemente es muy pronto para proclamar a los cuatro vientos que la temporada de Aston Martin se ha acabado. Al fin y al cabo, aún se está disputando la segunda ronda de pruebas colectivas en Bahréin. Estamos en pretemporada. Pero lo cierto es que el inicio del campeonato está seriamente comprometido por la escasa fiabilidad del AMR26. Los problemas crecen y los miembros del equipo de Silverstone no consiguen que se produzca una esencial fluidez en el rodaje de un coche que está evidenciando puntos débiles constantemente. Dicho de otra manera: pinta muy mal para el conjunto de los bólidos verdes.

