El Granada vivió una noche de San Valentín soñada y en media hora ya se había merendado al Valladolid, un rival que no encontraba argumentos para frenar a los rojiblancos. El encuentro terminó con un festín para los de Pacheta, que confirman de esta forma su línea ascendente y dejan muy tocados a los pucelanos y a Luis García Tevenet, cuyo puesto está más en entredicho con esta nueva derrota.

