Por fin, el Real Madrid sacó algo productivo de una salida en la Euroliga. Después de caer en sus visitas a París, Atenas y Dubái en las tres últimas jornadas, tuvo un final Feliz en Belgrado. El base anotó un triple decisivo a falta de 39 segundos para dar un ajustado triunfo a los blancos (73-77). En las últimas posesiones, los errores del Partizan —dos triples fallados y una pérdida— pesaron más que un tiro libre fallado por Campazzo. Hezonja, desde la línea de personal, selló la victoria, la quinta en los 15 partidos a domicilio que han jugado los madridistas lejos de casa.

