Ya con televisión -aunque sólo una hora- en directo y con los 11 equipos en pista tras la reincorporación de Williams después de su ausencia en Barcelona, la Fórmula 1 hizo real su nuevo paquete reglamentario. El que ilusiona por la igualdad entre las principales fuerzas de la categoría y uno que abre, a la par, dudas: con las zonas grises de los motores, la incógnita de la energía y el tipo de carrera que se vivirá. Pero no convencen a todos. De hecho, el piloto más laureado de la parrilla, Lewis Hamilton, es uno de los que más claro ha sido al respecto.

