La actuación de Bad Bunny en el descanso de la Super Bowl 2026 no gustó demasiado a cierto sector de Estados Unidos. El propio Donald Trump criticó duramente al puertorriqueño, que protagonizó un show íntegramente en español y que no gustó nada al mandatario republicano. Ahora, Jimmy Kimmel le ha atacado, así como al sector conservador, con una serie de recordatorios sobre su pasado.

