El Real Madrid femenino se quedó con la tercera plaza para la Champions en una mañana de domingo de puente aéreo y muchas intrigas. Para atrapar ese billete en perjuicio del Atlético, necesitaba ganar al Villarreal en casa y también la ayuda del Barcelona, que se enfrentaba a las rojiblancas en el Johan Cruyff. Un doble resultado que cayó a su favor: derrotó al cuadro amarillo en Valdebebas 1-0 (gol de Asllani de penalti en el 43) y las azulgranas hicieron lo propio contra el Atlético (2-1). Así logró el conjunto dirigido por Alberto Toril su segunda participación consecutiva para la Liga de Campeones. El otro pasaporte ya pertenecía hace unas semanas a la Real Sociedad, subcampeona.

