Entre martillazo y martillazo, que el Santa Giulia Ice Hockey Arena ha llegado justito de tiempo, también hay espacio en Milán para todo el material de odontología que una competición de este nivel, aumentada con la llegada de la NHL, pueda requerir. Y además de escucharse ‘pinzette’ y ‘aspiratores’, un grupo de estos dentistas que trabajan 11 horas al día se entienden en castellano reforzando el grueso de especialistas italianos que se ocupan también de la sede -pista provisional- que se ha dispuesto en la Feria de la capital lombarda.

