Álvaro Carreras ha pasado una de sus semanas más difíciles desde que llegó al Real Madrid. El lateral fue uno de los señalados por Arbeloa tras la derrota blanca frente al Benfica y no jugó ni un minuto contra el Rayo Vallecano. Era su primera suplencia de la temporada en LaLiga y llegaba tras lo sucedido en Da Luz y con un centrocampista -Camavinga- en su posición. Una decisión inesperada que dolió al jugador y que le ha servido para tomar impulso, trabajar todavía más y demostrar contra el Valencia que puede ser el dueño del carril zurdo merengue.

