El espectáculo del descanso de la Super Bowl LX estuvo a la altura de lo que muchos esperaban: un choque cultural con música, símbolos y un mensaje que fue mucho más allá de una actuación pop convencional. Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en solitario en encabezar el medio tiempo, casi completamente en español, sobre un escenario en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Tras las muchas reacciones que hubo el periodista Jordi Évole incendió las redes con un tuit definiéndolo sin rodeos como “un show musical y político histórico”.

