Aquí está Cadillac. A lo grande, como requería el estreno de la gigantesca General Motors en la Fórmula 1. El nuevo equipo en el Gran Circo se presentó en pleno descanso de la Super Bowl LX entre los New England Patriots y Seattle Seahawks. Mientras retumbaba el histórico Bad Bunny en el Levi’s Stadium de Santa Clara. Su coche, el xxx, se hizo real para devolver a la categoría reina a Sergio Pérez y Valtteri Bottas como pilotos.

