El final del Sevilla-Girona fue trepidante. Kike Salas, aprovechando un resbalón de Echeverri, marcó el 1-1, un golazo, para los hispalenses en la prolongación, en el minuto 92. El encuentro parecía ya decidido, casi terminado, pero aún quedaba un sobresalto más. Suazo empujó a Iván Martín, se lo llevó por delante en el área y el colegiado señaló penalti. Ahí tenía el Girona la posibilidad de ganar el partido.

