Más de cuatro años esperando este momento. Demasiado tiempo para una campeona precoz que aprendió pronto lo que es ganar… y también lo que cuesta volver. Emma Raducanu está otra vez en una final. La rompió este viernes en Cluj-Napoca, en el Transylvanian Open, el mismo escenario donde ha ido reconstruyendo sensaciones y confianza punto a punto.

