No hace falta saber cuánto pesa Joan Laporta porque los kilos nunca han limitado su excelente cintura, acostumbrado a caer de pie, tan dichoso de poder ser el presidente del Barça que seguramente querría que el cargo fuera vitalicio, convencido como está de ganar siempre las elecciones, también las próximas a celebrar el 15 de marzo en la explanada del Camp Nou. Vive por y para el Barça. Una dedicación plena no retribuida para un abogado del despacho Laporta&Arbos Advocats Associats. Ahora no tiene más remedio que dimitir por unos días, poco más de un mes a partir del lunes 9, para volver a ser candidato, un perfil que también domina muy bien porque se trata de demostrar que nadie sabe y entiende más del Barça. No piensan igual los demás aspirantes, que son Víctor Font, Marc Ciria y Xavier Vilajoana, cuyas aspiraciones pasan por una movilización social que compita con el voto fidelizado por Laporta.

