En la reedición de uno de los mejores partidos en la historia de la Euroliga, aquel 134-124 después de tres prórrogas, volvió a vencer el Barcelona. Se llevó del Buesa Arena una valiosa victoria (91-97) en lo clasificatorio y en lo anímico. Los azulgranas llegaban de perder sus últimos cuatro encuentros, dos en cada competición. La manera de ganar también fue importante: viniendo desde atrás, corrigiendo errores, especialmente en las pérdidas, mejorando la defensa y con muchos jugadores aportando.

