En una sala del hotel Sheraton de Berlín, Rudy Fernández guarda una parte del secreto de su eterna juventud. El capitán de la selección española ha viajado al Eurobasket con una cámara hiperbárica que ya utiliza en su casa en Madrid para recuperarse de los esfuerzos intensos y mejorar su puesta a punto física. El habitáculo reproduce un aumento de la presión atmosférica y en esas condiciones la sangre transporta más oxígeno puro a los músculos. Es una de las claves de Rudy para seguir en la élite a los 37 años, capitán y pieza capital en la selección que este viernes (20.30, Telecinco) disputará las semifinales europeas contra la anfitriona Alemania.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *